VIDEO: “Pueden cargar magna»: Claudia Sheinbaum al ser cuestionada por los altos precios de la gasolina premium

La presidenta Claudia Sheinbaum aseguró que los precios actuales de la gasolina Premium y el diésel en México no corresponden a las condiciones reales del mercado internacional, por lo que su gobierno seguirá presionando para lograr una reducción que beneficie directamente a los consumidores.
Durante su conferencia matutina del 8 de abril, la mandataria explicó que, aunque en semanas recientes hubo incertidumbre por las tensiones en el mercado energético mundial, el comportamiento del petróleo ha comenzado a cambiar. Según señaló, tras una etapa de volatilidad internacional, el precio del crudo ha mostrado una tendencia a la baja, lo que debería reflejarse también en el costo de los combustibles en el país.
Sheinbaum subrayó que, bajo este escenario, no hay razón suficiente para mantener tan altos los precios de la gasolina Premium y del diésel, especialmente cuando el contexto global empieza a estabilizarse. Por ello, insistió en que su administración mantendrá el diálogo con los actores del sector energético para buscar ajustes que sean favorables para la población.
Uno de los puntos centrales de esta estrategia es el acuerdo voluntario con empresarios gasolineros, mecanismo que el gobierno federal ha promovido para evitar aumentos excesivos y contener impactos desproporcionados en el bolsillo de las familias mexicanas. La intención, dijo, es preservar cierta estabilidad en un mercado que suele verse afectado por factores externos.
Durante la misma conferencia, la presidenta también respondió a cuestionamientos sobre el precio de la gasolina Premium, conocida popularmente como “roja”, cuyo costo ha generado molestias entre automovilistas y usuarios. Frente a ello, reiteró que su gobierno seguirá insistiendo en una reducción, sobre todo si las referencias internacionales continúan mostrando señales de mejora.
El tema de los combustibles se mantiene como uno de los asuntos de mayor atención para la administración federal, no solo por su efecto en el gasto diario de millones de personas, sino también por su impacto en el transporte, la distribución de mercancías y la actividad económica en general.
Con este posicionamiento, el gobierno de Sheinbaum deja claro que su objetivo es que las bajas en los mercados internacionales también se traduzcan en alivio para los consumidores mexicanos, y que los cambios externos no se conviertan automáticamente en una carga para la ciudadanía cuando las condiciones empiezan a favorecer una reducción en los precios.